El peluquero que no pudo motilar más

A diez años de su partida. Solías trapear con agua espumosa la casa amplia, larga, alta de tus abuelos. Mucha agua. Mucho jabón. Sus baldosas solo tomaban brillo luego de dos pasadas de agua con jabón azul y otras dos en que te dedicabas a secar y a brillar. Ibas desde la puerta hasta la … Sigue leyendo El peluquero que no pudo motilar más