Caldo de chulo

El ave de plumas negras llegó a la cocina de la abuela Tulia un lunes en la mañana. Yacía tieso en el fondo de un costal de fibra, tenía el pescuezo doblado y las patas amarradas con un trozo de cabuya. Ese día, 20 de noviembre de 1995, el almuerzo del abuelo Efrén sería caldo … Sigue leyendo Caldo de chulo

Alguien te llama, José

Querida Susana,  Ciertamente deberías tener algo de culpa. Es por ti que en todas las noches de noviembre vuelven a mi memoria los días en que jugábamos en el lago. Afuera, la ciudad se niega a caer en el silencio; adentro tomo un vaso de cerveza con ron. Me persigo en el espejo: los ojos … Sigue leyendo Alguien te llama, José